Descubre el barrio gótico en Barcelona
Barcelona es una ciudad moderna y cosmpolita que acarrea a sus espaldas muchos siglos de historia. Una de sus zonas más atractivas en el casco antiguo de la ciudad es el barrio gótico. Compuesto por un laberinto de calles medievales de sabor añejo guardan en sus entrañas bellos edificios y rincones llenos de encanto. La estructura de la zona permaneció casi intacta hasta el s. XIX, cuando se derribaron las antiguas murallas y se transformaron los cementerios parroquiales en plazas públicas.
Lo ideal para disfrutar del barrio gótico es pasear tranquilamente y dejarse perder por sus calles. Sin embargo, hay varios puntos que por su interés artístico e histórico no puedes dejar pasar.
En la Plaza Nueva, se ubica la catedral de Santa Eulàlia, de estilo gótico, se construyó del s.XIII al s. XV sobre la antigua catedral románica. Su espectacular fachada, sin embargo, se terminó en el s. XIX. Santa Eulàlia, patrona de la ciudad, fue una doncella que sufrió hasta trece martirios en época romana. Una de las zonas más bonitas de la catedral es el claustro, al que se accede por el lateral, desde la no menos espectacular calle del Bisbe.
En la plaza también se hallan la Pía Almoina, que ofrecía ayuda a los pobres y el Palacio Episcopal. De época romana, se pueden apreciar los vestigios de dos torres y un fragmento del acueducto que traía el agua a la ciudad.
Otro punto imprescindible de visitar es la Plaza del Rey, centro de poder en la Barcelona medieval y en la que se ubica el Palacio Real, en el que destaca el Saló del Tinell. En la plaza también se halla el Museo de Historia de la Ciudad, que permite además de la visita a las dependencias del museo, el acceso al subsuelo, donde se pueden contemplar los restos de la Barcelona romana.
Otros puntos interesantes que visitar son el antiguo Palacio de los Condes de Barcelona con su patio de naranjos, donde actualmente se ubica el Museu Marés, en la pequeña plaza de Sant Iu; y las plazas de Santa María del Pi y Sant Felip de Neri con sus respectivas iglesias.
De todas formas, lo mejor es caminar tranquilamente por la zona e ir descubriendo los numerosos tesoros que esconden sus calles y edificios.